Próximos lanzamientos
ASTRA 3B, Q1 2010
ASTRA 1N, Q2 2011
SIRIUS 5, Q3 2011
ASTRA 3B, Q1 2010
ASTRA 1N, Q2 2011
SIRIUS 5, Q3 2011
Cada satélite de ASTRA pesa hasta cinco toneladas y tarda aproximadamente tres años en construirse. Se llevan a cabo pruebas exhaustivas a lo largo del proceso de fabricación con el fin de garantizar que los satélites funcionen perfectamente en el espacio.
Los satélites de ASTRA han sido construidos, hasta el momento, por tres fabricantes:
Dos empresas se han encargado del lanzamiento de los satélites de ASTRA:
Arianespace es un consorcio europeo que utiliza cohetes Ariane lanzados desde el Centro Espacial Europeo de Kourou en la Guyana francesa. Los ASTRA entre 1A y 1E y el ASTRA 3A fueron lanzados utilizando el cohete Ariane 4; el ASTRA 2B y el 2D fueron lanzados con el Ariane 5.
ILS es una unión temporal de empresas radicada en Estados Unidos., propiedad de Lockheed Martin, Khrunichev Enterprises y RSC Energia. ILS utiliza el cohete ruso Proton, que fabrica Khrunichev Enterprise, radicada en Moscú. La versión utilizada por los satélites de ASTRA se denomina Proton D1e. Utiliza una versión mejorada de Block DM fabricado por RSC Energia de Moscú. El Proton se lanza desde el cosmódromo de Baikonur en Kazajstán.
En abril de 1996, el ASTRA 1F fue el primer satélite comercial occidental que se lanzó con un cohete Proton. Los siguientes fueron ASTRA 1G, 2A, 1H y 2C.
Los vehículos de lanzamiento Ariane y Proton son lo suficientemente potentes como para colocar cargas de hasta cinco toneladas en órbita.
Una vez finalizada su construcción, el nuevo satélite es trasladado a la base de lanzamiento para las últimas pruebas y el repostaje, antes de su fijación al vehículo de lanzamiento. El lanzamiento es una operación compleja realizada en varias fases que difieren según el sistema utilizado.
Un cohete Ariane lanza los satélites en una órbita elíptica temporal, generalmente muy cerca: 200km (con el Ariane 4) ó 560km (con el Ariane 5) de la Tierra, pero posiblemente hasta 36.000km. Tras activar sus propulsores incorporados, el satélite se impulsa hasta su órbita geoestacionaria circular definitiva a 36.000km.
Un cohete Proton dotado de un Block DM potente y de un sistema de reignición de cuarta generación, lleva al satélite a una mayor altura (como mínimo varios miles de kilómetros de la Tierra, dependiendo de la masa de lanzamiento del satélite). Esto reduce la cantidad de velocidad (energía) necesaria para alcanzar una órbita geoestacionaria, lo que significa que los satélites lanzados con un Proton suelen conservar mayores reservas de combustible.